miércoles, 16 de julio de 2014

La planeación y el presupuesto maestro

Planeación estratégica… “es la piedra angular de todas las actividades de la organización con el objeto de alcanzar su objetivo fundamental como empresa” (Ramírez, 2008, p. 237). Es por tanto, lo primero que debe implantar una empresa para convertirse en una organización competitiva y fundamentalmente se parte de 3 preguntas: 1. ¿A dónde se desea que llegue la empresa?, 2. ¿Dónde se encuentra actualmente la empresa?, y 3. ¿Qué caminos seguirá la empresa para llegar al lugar deseado?.

De estas interrogantes nace la visión, misión y los valores de la empresa, así como el análisis de la situación actual de la misma y por último su dirección.  Dentro de este proceso entra en acción, el presupuesto, que esencialmente se puede describir como: “… plan integrador y coordinador que se expresa en términos financieros respecto a las operaciones y recursos de la empresa para un periodo determinado, con el fin de lograr los objetivos fijados por la alta gerencia. (Ramírez, 2008, p. 243).

El presupuesto es una herramienta que facilita la administración por objetivos, expresado en términos monetarios; es por ende de gran importancia analizar variables macro y microeconómicas, ya que generan varios escenarios, para determinar los diferentes resultados que se pueden esperar de la empresa.

Existe pues, un presupuesto maestro, definido como un conjunto de presupuestos que buscan la utilidad o pérdida de la empresa y de igual forma la formulación de estados financieros que permitan la toma adecuada de decisiones para un periodo futuro.  Está integrado por el presupuesto de operación y el presupuesto financiero; y cada uno de ellos, a su vez, tiene una serie de presupuestos secuenciales que desembocan en la formulación de un estado de resultados; como lo son: el presupuesto de ventas, de producción de materias primas, mano de obra directa, entre otros.

Por consiguiente, el presupuesto es una herramienta excelente para evaluar y realizar estrategias que lleven a la mejora continua de la empresa, identificando las funciones e impacto de cada departamento, definiendo el valor de cada una de sus actividades y consolidando esa información de manera que se puedan optimizar todos los recursos de una organización.


Bibliografía:
  • Ramírez, David. (2008). Contabilidad Administrativa: Un enfoque estratégico para competir. 5ta edición. McGraw Hill.        


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