Planeación estratégica… “es la piedra angular de todas las
actividades de la organización con el objeto de alcanzar su objetivo
fundamental como empresa” (Ramírez, 2008, p. 237). Es por tanto, lo primero que
debe implantar una empresa para convertirse en una organización competitiva y
fundamentalmente se parte de 3 preguntas: 1. ¿A dónde se desea que llegue la
empresa?, 2. ¿Dónde se encuentra actualmente la empresa?, y 3. ¿Qué caminos
seguirá la empresa para llegar al lugar deseado?.
De estas interrogantes nace la visión, misión y los valores de la
empresa, así como el análisis de la situación actual de la misma y por último su
dirección. Dentro de este proceso entra
en acción, el presupuesto, que esencialmente se puede describir como: “… plan
integrador y coordinador que se expresa en términos financieros respecto a las
operaciones y recursos de la empresa para un periodo determinado, con el fin de
lograr los objetivos fijados por la alta gerencia. (Ramírez, 2008, p. 243).
El presupuesto es una herramienta que facilita la administración por
objetivos, expresado en términos monetarios; es por ende de gran importancia
analizar variables macro y microeconómicas, ya que generan varios escenarios,
para determinar los diferentes resultados que se pueden esperar de la empresa.
Existe pues, un presupuesto maestro, definido como un conjunto de
presupuestos que buscan la utilidad o pérdida de la empresa y de igual forma la
formulación de estados financieros que permitan la toma adecuada de decisiones
para un periodo futuro. Está integrado
por el presupuesto de operación y el presupuesto financiero; y cada uno de
ellos, a su vez, tiene una serie de presupuestos secuenciales que desembocan en
la formulación de un estado de resultados; como lo son: el presupuesto de
ventas, de producción de materias primas, mano de obra directa, entre otros.
Por consiguiente, el presupuesto es una herramienta excelente para
evaluar y realizar estrategias que lleven a la mejora continua de la empresa,
identificando las funciones e impacto de cada departamento, definiendo el valor
de cada una de sus actividades y consolidando esa información de manera que se
puedan optimizar todos los recursos de una organización.
Bibliografía:
- Ramírez, David. (2008). Contabilidad Administrativa: Un enfoque estratégico para competir. 5ta edición. McGraw Hill.


